A veces es difícil mantener el equilibrio interno. Por eso prefiero mantenerme constantemente ocupado: para no tener tiempo de pensar y afligirme. La salida más fácil es escribir.
Tiene un par de días que dejé de escribir aquí porque me ocupé. Tanto que ni vi pasar el mes de marzo 2024, mucho menos los últimos días. Solo sé que hace un par de semanas escribía sobre lo alegre que me sentía el día que mi beba cumplió 10 meses de edad. Y después de ese día pura chinga, desgaste y desvelo, buena parte por trabajo y por una administración del tiempo pésima de mi parte.Cuánto puede pasar en dos o tres semanas. El tiempo se va de volada. Ya solo faltarán 8 meses para que se acabe el año, otra vez. En unos meses, aproximadamente dos, serán las elecciones en México. En unos días mi mamá se someterá a una operación sensible y preventiva, yo saldré de deudas después de mucho tiempo, y bueno... (suspiro).
Ojalá todo lo vaya a pasar en el corto plazo tenga un resultado favorable y no me salga con sorpresas, que usualmente conllevan impactos financieros, porque ya no quiero seguir endeudado y ya no quiero seguirme preocupando más.
Hoy mientras me daba un baño reflexionaba sobre mi yo de hace varios ayeres, que ingenuamente creía que la guerra y el conflicto eran interesantes y necesarios. No encuentro justificación para este pensamiento que defendía a capa y espada, probablemente se debía a que era tonto e inmaduro.
No podría estar más en desacuerdo conmigo mismo. No, señorito, ahí sí estabas mal, muy equivocado. La vida es tan corta como para estar en constante guerra y conflicto. La mejor forma de vivir es buscando la paz, el equilibrio, la equidad. No joder y que no jodan. Escuchar poco, hablar aún menos.
Pues bueno, quiero eso, por un buen rato: paz, tranquilidad y nada de sorpresas, así como nada de deudas. Trabajar tanto para disfrutar poco no es una combinación que me guste. No, no, quiero que mi burbuja esté bien y óptima. Uno no puede apreciar bien el día soleado si por dentro está atravesando tormenta.
Entiendo que probablemente las cosas en las que uno se involucra conllevan a consecuencias de todo tipo, pero vaya, creo que sobre llevar las consecuencias de algo por mucho tiempo también se vuelve desgastante. Vivir también debería de implicar darse vacaciones de todo, vaya. Periodos de homeostasis.
Las cosas se disfrutan más cuando duran un tiempo determinado, no muy corto, no muy largo. Creo que esa es la belleza de los plazos. A ver con qué me sorprende la vida en las siguientes semanas o meses. Yo nada más necesito salud, paz, tranquilidad y prosperidad, lo pido también para los míos y para que sea que visita este blog o se lo encuentra.
En otras noticias, tengo y siento el impulso de abrir otros blogs para compartir mis pensamientos sobre la experiencia laboral que he acumulado en los últimos años, también sobre lo que estoy aprendiendo como padre por primera veza, pero a la vez no sé, no estoy tan seguro porque... ¿quién lee blogs en estos tiempos? ¿quién se da el tiempo de leer ideas de extraños en esta realidad apresurada? ¿quién lee entre tanto "experto"? JA.
Me gusta creer (incluso auto engañarme) que mis ideas le sirven (o servirán) a alguien allá afuera. El tiempo dirá, espero estar ayudando en algo. Sé que este blog se trata sobre mí y sobre lo que me pasa, pero pues también trato de pensar en los otros.
Pero bueno, cierro esta publicación con una playlist que encontré en Youtube sobre los mejores éxitos de 1985. Quién creería que la mayoría de éxitos de pop y rock clásicos (al menos para mí) ocurrieron en ese año. Me alegra haber nacido en los últimos días de los ochentas.

No hay comentarios.:
Publicar un comentario