Por motivos personales no compartiré detalles sobre mi trabajo, pero he pasado por rachas buenas y malas en los últimos meses y años, factor que ha influído directamente en la estabilidad laboral y mi paz mental.
Los pocos que me conocen a detalle saben que no soy un tipo que al entrar a trabajar en alguna empresa opte por tener una actitud tranquila y relajada sobre mis responsabilidades. No, no, todo lo contrario.
Yo cuando comienzo a trabajar en un lugar nuevo me preocupo, mucho, exageradamente... ¿por qué? bueno, en mi cabeza uno siempre está siendo evaluado, aún más cuando acaba de ser contratado, por lo que uno probablemente tiene poco tiempo para demostrar que la decisión fue acertada y no una estafa de costo inflado.
En México existe un tiempo de prueba de 90 días en el que la empresa puede darse el lujo de decidir si un nuevo empleado se queda o se va. Es como un tipo de prueba donde el empleador termina de asegurarse que hubo un culture fit entre ambos.
Para el que desconoce este término, "Culture fit" significa, esencialmente, la conexión mágica donde el individuo y la cultura empresarial de la compañía resuenan en la misma frecuencia, lo que resulta en una relación mutuamente beneficiosa que lleva a empleados más felices y comprometidos y a una organización más exitosa.
Como todo, el Culture Fit también tiene promotores y detractores. Yo no sostenía una posición al respecto, pero conforme he ido aprendiendo y creciendo profesionalmente me he convertido en promotor porque creo esencial que haya un match entre empleado y empleador.
Cuando entré a trabajar a la empresa donde estoy ahorita estaba desesperado. Me acababa de quedar sin empleo y tenía presiones económicas que no me iban a permitir dormir tranquilo. Recuerdo que me buscaron directamente y no tardó mucho para que fuera entrevistado y me aceptaran.
No estaba del todo convencido sobre el trabajo porque la empresa que me contrató había mostrado ser informal y descuidada en pequeños detalles a algunos les podría generar red flags. En su momento no me importó porque necesitaba emplearme desesperadamente.
Una vez adentro hice una evaluación rápida del proyecto para el que me habían contratado para saber en dónde estaba parado y bueno, como todo, me gustaron algunas cosas, otras me resultaban raras y otras no me gustaron, pero eran las menos.
Y bueno, para no seguir haciendo más larga la historia, el primer mes estuvo medio leve, hasta que me avisaron que tendría que hacer un viaje de trabajo para finalizar la transición de quien estaba desempeñando mi rol a mí.
Chamba es chamba. Si lo quieren a uno en una oficina, sobre todo después de comenzar a trabajar, uno va y se aguanta. Y eso fue lo que hice. Me fui de viaje, estuve en las oficinas y desde entonces, toda la diversión y las desveladas comenzaron. El detalle es que después de ese viaje el ritmo de trabajo jamás se relajó.
Desde que experimenté el desempleo cambié mi perspectiva sobre la carga de trabajo y los horarios. Antes creía que las empresas tenían la obligación de mantener esa relación laboral activa, y vaya que estaba equivocado. Las empresas no tienen ninguna obligación con uno.
El empleado únicamente se renta para desempeñar tareas en las que dijo estar capacitado y tener experiencia, el resto depende de que haya clientes que estén dispuestos a pagar para que uno como empleado exista.
Ya es domingo, son las 3 de la mañana. Disfruté mi primer sábado de descanso físico y mental desde ese viaje de trabajo. Todavía no soy experto en todo lo que hago, pero siento que ya lo estoy comenzando a dominar. He tenido mucho aprendizaje en el proceso también y eso es invaluable.
No ha sido fácil llegar hasta aquí. He tenido que sacrificar muchas cosas, actividades y días en que se supone que descansara o disfrutara a mi familia, pero finalmente lo logré. Ya estoy en donde quería estar y el panorama se sigue viendo bien. A ver cuánto tiempo se mantiene así. Espero seguir teniendo suerte.
Cierro esta publicación con un meme de Michael Scott con el que me identifico cuando reflexiono sobre todo esto (por si a alguien le interesa el origen y la explicación se la dejo aquí) y con una canción de Cypress Hill titulada "When the shit goes down" que me ha ayudado a mantenerme motivado y despierto desde septiembre del 2023.

No hay comentarios.:
Publicar un comentario