miércoles, 1 de noviembre de 2023

La Doble S radio

Últimamente me ha dado por escribir sobre mi pasado, o algunas partes que recuerdo y que he procurado y protegido de alguna forma para no perder eso que conforma mi identidad, sobre entre tanto cambio y un ritmo de vida ajetreado.

Una de esas partes esenciales que conservo desde hace años es nada más y nada menos que el hábito de escuchar una emisora de radio que frecuentaba cuando era niño llamada Doble S.

Para los que no me conocen de antes, si hay algo he consumido en cantidades industriales desde siempre ha sido la radio, tanto programas de opinión como de música. Por alguna razón siempre regreso a las ondas sonoras para informarme o simplemente conocer nueva música.

Tan me gusta la radio, que de niño jugaba con la hermana que me sigue a que éramos locutores de radio. Recuerdo que jugábamos con un radio de doble casetera que había en casa. Usando un poco la imaginación y casetes de música que había en casa, ajustábamos en volumen, medio jubábamos a darle efectos a las canciones que tocábamos, cada quien decía algo que creía importante, noticias internas de la casa y alguna ocurrencia y nos íbamos turnando.

Ahora que hago memoria, incluso hubo una época en la que me interesó ser locutor de radio, estudiar comunicación (como a la mayoría) y cosas así, pero no terminaban de hacer clic. Me alegra no haberlo hecho. La única parte que me gusta de la comunicación es escribir mucho y hablar lo menos posible.

Regresando al punto. La doble S tenía un formato diferente a la radio local guatemalteca porque era pura música en inglés. Mientras investigaba al respecto, me encontré con esta columna redactada por Allan Ramírez en el Diario de Centro América donde reflexiona sobre la importancia de la radio y su efecto inspirador en los que la frecuentábamos en Guatemala. En su columna comparte sobre la Doble S:
La Doble SS tuvo un éxito rotundo. Su formato era en inglés y tenía complacencias al instante, estrenos de música, locures con personalidad y espaciales musicales. Era gente que hacía radio en serio.
A diferencia de Allan, por más que hago memoria, no me tocó escuchar programas de radio en la Doble S. Tal vez me tocó el ocaso de la radio, pero recuerdo que justo me gustaba por eso, casi nunca había locutor y la música que ponían al aire se sentía nueva, fresca, distinta y lo mejor de todo: ponían música todo el día sin parar. 

Una canción tras otra. La otra razón por la que me gustaba la Doble S es porque en la última semana de octubre comenzaba un conteo regresivo para diciembre por ser, según ellos, el mes más lindo del año dado que viene navidad y toda la festividad se centra en ese ambiente festivo musical que ya conocemos.

¿Qué tiene de especial todo esto? Bueno, hasta donde tengo memoria, en los noventas era inusual encontrarse con emisoras de radio sin anuncios o sin locutores, que pusieran buena música, mucho menos emisoras que hicieran conteos para llegar a diciembre por ser el mes navideño. Súper cursi y ñoño, claro, pero distinto y diferenciador.

Para no hacer el cuento muy largo, era de esperarse que el formato no perdurara y la doble S llegó a su fin. Algún día de mi pre adolescencia la Doble S se fue del aire y no regresó. 

Oh, vaya que resentí ese cambio. Ahora dónde iba a conseguir música fresca, nueva, romántica y alternativa, en inglés... era el fin. Recuerdo que de repente hacía ejercicios de escaneo y la buscaba, esperando ingenuamente encontrarla. Pero no, nunca pasó. La doble S se había ido para siempre ¿o no?

Como es la primera vez que escribo al respecto y mi memoria ya no jala al cien, no recuerdo bien qué hice, pero con el paso de los años y teniendo acceso a internet, un día de diciembre mientras perdía el tiempo gugleando me acordé de la Doble S y para mi buena suerte me encontré con que que la Doble S que tanto me había marcado tenía una página web.

No lo pensé ni dos veces. Entré al sitio y ¡bum! ahí estaba, la doble S, con un reproductor digital, tocando canciones como cuando estaba en la FM. Tocando pop viejo, noventero, pero curado, clásico, agradable.

Ese día mi vida cambió y mi niño interior volvió a sonreír. No'mbre, y lo mejor de todo: contando los días para que llegara diciembre. No podía estar mejor. La doble S había regresado de la oscuridad gracias a la iniciativa de alguien y ahora no habían límites: estaba en internet, abierta, para todos.

Para mi sorpresa, y por alguna razón que desconozco, la música que tocaban no duraba todo el día. De repente el reproductor dejaba de funcionar, la información que mostraba era vieja y bueno, una serie de detalles que tenía la página. A veces jalaba, a veces no, pero eso no importaba: la Doble S radio estaba ahí. Cuando coincidíamos, era magnífico.

Creo que me entusiasmé escribiendo todos los párrafos anterior. Puedo seguir escribiendo al respecto sobre mis reacciones. En resumen, con el paso de los años el sitio web recibió mantenimieno y ha mejorado bastante de lo que encontré hace casi 9 años o más. Ahora uno la sintoniza y no solo hay música noventera o de inicios de los dos mil, ahora ponen los clásicos post-2000, tanto pop como rock y de repente alernativo, todo el año. Es una exquisitez.

Es importante mencionar que escuchar o simplemente encontrarse con una radio de este tipo en estos tiempos es un lujo porque con tanta oferta de servicios musicales de suscripción un radio escucha de antes ya no depende de la radio para enterarse de los éxitos del momento. Uno fácilmente puede abrir una cuenta en Spotify, Apple Music, Youtube Music, yo que sé, pagar una suscripción y  ponerse al día en cuestión de horas, en el género que se quiera.

¡Pero! el efecto Doble S es único y nostálgico. Se siente bien reconectarse con hábitos y sonidos de antes. Vaya, escuchar a la doble S es un acto romántico que estoy seguro conecta a muchos radio escuchas a la guatemala de los noventas e inicios de los 2000.

¿Por qué es relevante todo esto? Bueno, porque según la Doble S, al día de hoy, faltan 30 días para que llegue diciembre, el mes más lindo del año. Y yo como fiel radio escucha suyo me uno a la moción. Desconozco quién le dé manteniento al sitio, pero gracias de todo corazón por mantenerlo al aire.

Los invito a sintonizarla en http://www.ladobles.com/. Gracias por leerme.



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