¡Feliz año nue...? Nah, ya no aplica, ya vamos a medio año. Hay que ir reflexionando sobre lo que ha pasado y cómo cerrar el año de la mejor manera.
Vaya año, se está pasando de volada. De mi lado ningún mes se ha sentido eterno como solía ser hace algunos ayeres. El 2025 no ha estado nada aburrido tampoco, todo lo contrario: lleno de cambios, retos y nuevas rutinas.
Pero lo más característico de todo relacionado a esto del paso del tiempo es que me he sentido consciente y presente, lo cual es interesante porque creo que es la primera vez que me siento así.
El último par de años estuve tan inmerso en trabajo, entender mis nuevas responsabilidades como papá y otras cosas que demandaban mi tiempo, que no me percaté que el tiempo se me fue entre las manos y ni lo vi pasar.
Afortunadamente tomé fotos y videos de lo que viví, pero esa sensación de no haber estado consciente me dejó pensativo. Por lo que en esta ocasión reflexiono brevemente sobre eso: estar presente como una forma de vivir, existir y experimentar el tiempo.
Para mí, estar presente significa: observar, escuchar y reflexionar, no solo ver, oir e ignorar. Sin sobre analizar, claro. Estar presente como una forma de participar o aportar, sin controlar o la negación completa de estar ausente. Casi tocar la realidad, estando consciente de los sentidos.
Releo el párrafo anterior. Me parece... bastante fumado, pero así lo siento, más bien, así siento que lo deba expresar. El acto de estar presente merece una reflexión más profunda, pero en el fondo no es tan complicado como se lee.
En ejercicio, estar presente significa salir de mi mente, que no se detiene ni un minuto a descansar, para enfocarme en lo que está pasando aquí y ahora, sin preocuparme del resto. Presente conmigo mismo, con la familia, en esa reunión de trabajo, en ese breve intercambio con personas, en las actividades cotidianas y en lo esporádico. Presente para saber qué ocurre, para escuchar y aprender, para identificar si puedo aportar.
Dado que ya vamos a mitad del año y normalmente uno tiende a cuestionarse el avance y progreso de las resoluciones que nos planteamos 6 meses atrás, creo que es necesario reflexionar nuestra conexión y alineación con el presente, sobre todo para saber cómo vamos y cómo nos sentimos al respecto con lo transcurrido.
Se vale desviarse. No es que los planes deban ser inflexibles o estén escritos en piedra. No, no, tampoco. Creo que en caso de habernos desviado, es importante darnos un espacio para si queremos regresar a lo que nos planteamos al inicio de año o continuar en la ruta en la que vamos y la vida nos ha permitido caminar.
No todo saldrá como nos lo imaginamos, pero tener noción de nuestro acercamiento a ese objetivo es esencial. Estar presente todos los días, en la medida de lo posible, nos permite lograr eso.
Ojo que 'estar presente' tampoco es la solución para todo. Verdaderamente no soluciona nada, pero sí le da luz a lo que hemos pasado por alto para entonces reflexionar. Si no se maneja con precaución, el efecto de estar presente se puede tornar demasiado abrupto y asustarnos, por lo que no creo que todos estemos listos para dosis de realidad cruda de un momento a otro.
Estar presente toma su tiempo. No es algo que se logre de un momento a otro. Involucra práctica y estómago para observar y pensar, sin necesariamente actuar. Pero eso lo desarrollaré en el futuro. Estar presente facilita sobrevivir y no morir en el intento.
Vivamos presentes.
Recomendación musical
Cierro esta entrada con 'eyes of my mind ' del DJ y productor de música electrónica sueco Axel Boman, bastante ad-hoc a la reflexión de los párrafos anteriores.
I've been to the doctor, he says I'm alright
I know he's lyin', I'm losin' my sight
He should have examined the eyes of my mind
20/20 vision and walkin' 'round time
2025 is 42% complete. pic.twitter.com/6f6QY52AND
— Progress Bar 2025 (@ProgressBar202_) June 3, 2025
No hay comentarios.:
Publicar un comentario