sábado, 13 de diciembre de 2025

Sinaloa y el arte de seguirle

El 2025 fue interesante. Personalmente, se trató de improvisar, adaptarme y superar retos. Todo el año, desde el día uno prácticamente, sin descanso o tiempo para tomar aire.

A pesar del cansancio acumulado, mi mujer y yo acudimos a la posada de la escuela de nuestra hija para comenzar el cierre del año. 

Vean que cosa curiosa. Yo llegué con ninguna expectativa, pero me sorprendieron. La reunión duró un par de horas y estuvo chingona. 

Es la primera vez que voy a una posada escolar. Hubo actividades, comida sinaloense deliciosa, tragos y buen ambiente con los otros padres de familia.

En Guatemala no me tocó algo así por obvias razones. Estaba joven, no fui padre de familia y el calendario escolar es distinto. Para los mexas que me leen, en Guatemala uno estudia de enero a octubre. Noviembre y diciembre son meses de vacaciones. 

Y claro que hay posadas en Guatemala, pero hasta donde sé no se hacen reuniones como esta, más que entre personas afines que deciden reunirse, pero no es algo que tiene un origen 'escolar'. Pero bueno, el asunto es que estuvo buena la reunión y por supuesto que iré a más de esas.

México es un país chingón, jamás me cansaré de decirlo. Pero Sinaloa, es otro nivel. Creo que en esta zona del país me volví a enamorar de lo que alguna vez me trajo a México.

Sí, ya sé, Sinaloa está súper peligroso y más cosas de las que no escribiré ni me expresaré para no poner en riesgo mi integridad física ni la de mi familia. Pero haciendo a un lado eso, que tampoco lo es todo, en Sinaloa se vive bien.

Aquí he re-aprendido el significado de jalar, de buen modo y con buena actitud. He aprendido el valor de hacer actividades en familia, de verle el lado positivo a la situación aunque todo esté muy mal. He aprendido mucho sobre resiliencia, vaya.

Ojo que no por eso hago menos los otros lugares de México donde he convivido, guardo con mucho cariño lo que también aprendí en esos otros rincones, pero nada como estas vivencias que me han tocado como adulto y como padre de familia en Sinaloa.

Hoy también estoy feliz por otra cosa: mi 4to aniversario de divorcio. Cuatro añotes sin padecer el yugo de una pésima decisión. No hard feelings tampoco, a ella le deseo lo mejor y que avance en su vida. Siempre voy a sostener que fue lo mejor para los dos, de mi parte no me he equivocado.

Independientemente del lugar donde radique, o mi estado civil, creo en la felicidad que transmito en estos párrafos. También creo que la felicidad se construye, se experimenta y se recrea. No es un estado ni una fase constante. La felicidad se percibe y también se esfuma.

Hoy me siento muy agradecido. Por la vida, el amor, mi mujer y mi hija, el trabajo, la salud, la prosperidad y la adversidad. Particularmente la última, porque me ha enseñado a pensar y dejar de ver todo de una forma lineal, también a salir adelante.

Espero que el cierre del año 2025 los esté tratando bien a todos.
"Por Dios, qué borracho vengo
Que me siga la tambora
Que me toquen el "Quelite"
Después el "Niño Perdido"
Y por ultimo el "Torito" pa' que vean como le brinco
Ay, ay, ay
Ay, mamá por Dios"


No hay comentarios.:

Publicar un comentario